sábado, 19 de noviembre de 2011

Ansias de respuestas

Yo simplemente caigo una vez más en el oscuro tormento de los por qué y en un hostil y huracanado silencio de reclamos. Completamente fuera de la realidad camino solo por inercia, mientras por mi mente pasan las sombras de recuerdos que brillan en mi olvido cotidiano.

Como una repetición compulsiva, no dejo de pedir explicaciones al vacío de tu presencia, porque aun estando junto a mí es como si estuvieras cientos de millas a lo lejos.

¿Por qué siempre todo a mi? ¿por qué tanto dolor? ¿por qué tantas pruebas? ¿por qué permitiste tanto? ¿por qué lo sigues permitiendo? ¿por qué todos mis por qué?.

Siento la necesidad de saber, como si las preguntas me quemaran por dentro, hasta quedar ahogado en dolorosas lágrimas clamadoras de respuestas.

Yo... Creo que ya fue suficiente, fue suficiente de todo esto que yo no pedí pero que me fue dado, esto que suele ser llamado vida y no estoy segura de querer.

Y mientras resuelvo todo esto, lo único que me acompaña, lo único con lo que me identifico son estas rosas, estas que tienen el color de mi alma...